A muchos padres les cuesta aceptar los cambios fisicos y psicologicos por los que atraviesan sus hijos. Se preguntan donde fue a parar toda la dulzura y el amor que recibian de sus pequeños. Recuerdan con pena aquellos momentos especiales cuando sus hijos apenas eran unos bebes, cuando todo su cuidado dependia de los padres. Como olvidar su primera sonrisa, su primera palabra, sus expresiones de amor, sus besos, abrazos y sus primeros pasitos? Durante esos primeros años sus vidas y felicidad giraban en torno a nosotros, dependian de nuestro cuidado para alimentarse, educarse y hasta, para divertirse. Pasamos desde la etapa del cuidado neonatal, levantandonos varias veces de madrugada para alimentarlos o calmarlos cuando lloraban por dolor o frio. Con gran felicidad los colocabamos en nuestras piernas para leerles cuentos o para cantarles canciones infantiles en esta etapa tan tierna de sus vidas cada ocurriencia nos alegra y nos da felicidad. En su infancia los padres llegamos a ser las personas mas importantes en las vidas de nuestros hijos.
Cuando van creciendo les acompañamos en su descubrimiento del mundo que les rodea. En este proceso hacen sus primeras rabietas y sus protestas de "hoy no quiero ir a la escuela" y aun asi estamos alli para disciplinarles con amor y paciencia. Pronto llega la pubertad con sus cambios fisicos, psicologicos y hormonales. Cambian muchas cosas en sus comportamiento, comienzan a ver la vida de manera diferente y nos tratan tambien de manera diferente. En esos momentos es que nos damos cuenta que no estamos listos para enfrentar esta etapa de tantos altibajos emocionales. Es un tiempo de confusion, frustracion emociones muy fuertes no solo en nuestros hijos sino tambien en nosotros mismos.
En esta etapa ellos ya no son niños pero tampoco son adultos de manera que no podemos tratarles como tales. Nos toca acompañarles en este proceso cuando estan tratando de conocerse a si mismos a medida que se despiden del niño y se preparan para ser adultos. Debemos comprender que ellos mismos estan atravesando por momentos muy dificiles ya que no entienden lo que esta pasando en sus cuerpos y en sus mentes lo que les vaya a actuar de maneras que nos parecen irracionales e incorrectas. En esta etapa ellos procuran entenderse y entender al mundo que les rodea. Ya no somos su ideal ni su ejemplo a seguir. Estan alistandose para dejar el nido y romper el cordon ombilical que los mantenia unidos a los padres.
Padres Preocupados por los cambios en sus hijos
“Mi hijo tiene 20 años. Desde los 14 no me respeta, rompe todas mis cosas, me insulta, trata de pegarme y dice que me odia. También maltrata a sus hermanos pequeños. He llamado la policía mas de 10 veces y me dicen que no pueden hacer nada para sacarlo de mi casa porque es mi hijo. Mi vida se ha convertido en un infierno. Lo he echado de mi casa varias veces y siempre regresa arrepentido. Luego dentro de unas semanas vuelve a tener un encontronazo conmigo y vuelve a insultarme, etcétera…..ayúdeme por favor.” Atentamente: Madre desesperada
Cuando van creciendo les acompañamos en su descubrimiento del mundo que les rodea. En este proceso hacen sus primeras rabietas y sus protestas de "hoy no quiero ir a la escuela" y aun asi estamos alli para disciplinarles con amor y paciencia. Pronto llega la pubertad con sus cambios fisicos, psicologicos y hormonales. Cambian muchas cosas en sus comportamiento, comienzan a ver la vida de manera diferente y nos tratan tambien de manera diferente. En esos momentos es que nos damos cuenta que no estamos listos para enfrentar esta etapa de tantos altibajos emocionales. Es un tiempo de confusion, frustracion emociones muy fuertes no solo en nuestros hijos sino tambien en nosotros mismos.
En esta etapa ellos ya no son niños pero tampoco son adultos de manera que no podemos tratarles como tales. Nos toca acompañarles en este proceso cuando estan tratando de conocerse a si mismos a medida que se despiden del niño y se preparan para ser adultos. Debemos comprender que ellos mismos estan atravesando por momentos muy dificiles ya que no entienden lo que esta pasando en sus cuerpos y en sus mentes lo que les vaya a actuar de maneras que nos parecen irracionales e incorrectas. En esta etapa ellos procuran entenderse y entender al mundo que les rodea. Ya no somos su ideal ni su ejemplo a seguir. Estan alistandose para dejar el nido y romper el cordon ombilical que los mantenia unidos a los padres.
Padres Preocupados por los cambios en sus hijos
“Mi hijo tiene 20 años. Desde los 14 no me respeta, rompe todas mis cosas, me insulta, trata de pegarme y dice que me odia. También maltrata a sus hermanos pequeños. He llamado la policía mas de 10 veces y me dicen que no pueden hacer nada para sacarlo de mi casa porque es mi hijo. Mi vida se ha convertido en un infierno. Lo he echado de mi casa varias veces y siempre regresa arrepentido. Luego dentro de unas semanas vuelve a tener un encontronazo conmigo y vuelve a insultarme, etcétera…..ayúdeme por favor.” Atentamente: Madre desesperada
“Tengo
una hija de quince que empezó a odiarme hace uno, de ser súper cariñosa a
odiarme con toda su alma dice que no me soporta, y no se le puede decir nada,
siempre esta enfadada. Llevo una vida de lo más convencional, casada, nos
queremos, familia normal sin problemas más allá de los normales, y sin embargo
si pudiera se iría a vivir a casa de su abuela. Creo que he actuado
correctamente y su rechazo de ahora viene provocado por la adolescencia, sólo puedo darte
ánimos, porque es muy muy duro que lo que más quieres se vuelve en
contra, dejemos pasar el tiempo, dicen que luego vuelven a sus madres, besos y
mucho ánimo, y sobre todo no te sientas culpable ni por ser lo que eres ni por
nada.”
Anónimo







